Vengo de pasar tres das en este lugar, al que la palabra antro se le queda corta. Con un precio no precisamente barato, tenemos una habitacin con muebles de hace 30 aos, sbanas como la lija del 7 y un bao con ms mugre que un taller, en el que para colmo no son capaces de poner champ o gel de bao y hasta racanean con el papel higinico. El colchn sobre el que duermes es de la poca de los muebles, hundido hacia el centro y con muelles que se clavan por doquier.
La limpieza de las habitaciones, adems del bao, tampoco es buena y, para colmo, la camarera se dej la puerta de nuestra habitacin abierta el primer da. Afortunadamente no pas nada.
El aspecto exterior del sitio tampoco es mucho mejor, lleno de sofs viejos y polvorientos y de lozas mal puestas y picadas, y las puertas ofrecen muchas marcas de haber sido forzadas.
Lo nico que se puede rescatar del sitio es el trato humano de sus empleados de recepcin, muy por encima del nivel del lugar en que trabajan y su situacin, junto a la Plaza de Coln.
Mi recomendacin es que, antes de ir a este sitio se pruebe con todo lo dems, incluyendo los hostales de la Carrera de San Jernimo, que por la mitad de precio suelen ofrecer unos servicios muy superiores, y si no fuera as al menos se est pagando un precio ms prximo a la calidad ofrecida. 