Acabo de pasar unos das en el Hotel Prncipe Po de Madrid y ya al entrar en el vestbulo te das cuenta de que no est lo cuidado que debera. Tiene cierto aire crepuscular o de abandono. Esta impresin inicial toma fuerza cuando ves los lamparones (manchas) que cubren la moqueta del suelo de los pasillos que te llevan a las habitaciones y que no  desaparecen cuando accedes a ellas. El bao es espacioso, pero tiene dos fallos; uno sin mucha importancia pero fcilmente reparable, y es el telefonillo de la ducha, que pierde agua por donde no debe y no parece de mucha calidad. Sera fcil sustituirlo por uno mejor. El otro fallo del bao es importante y consiste en que no hay toallero para las toallas de manos, por lo que tienes que colgarlas en el pomo de la puerta (tampoco hay percheros) y siempre acaban en el suelo. Como esto no lo haba visto en ningn hotel, hostal o pensin de los que he estado en mi vida, lo comuniqu a la recepcin en la creencia de que mantenimiento del hotel solventara el descuido en la maana siguiente.  De camino les dije que sustituyeran una bombilla de una lmpara que estaba fundida dejando a la habitacin con bastante penumbra al no haber muchas ms luces en ella. En el improbable caso de que el servicio de mantenimiento del hotel no dispusiera de un toallero, hasta los bazares de los chinos venden perchas de estas que se pegan en las puertas, y si tampoco tuviera una bombilla, con cogerla de una de las muchas habitaciones que haba libres, problema resuelto y cliente atendido. La realidad es que mis peticiones no fueron atendidas, sin siquiera intentar darme una excusa o una explicacin de por qu. Al menos las camas no estaban mal. 