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I pass this information along as
I know that many of you will be interested and concerned, as I am.
Michael Schmitt Psychology
FOR IMMEDIATE RELEASE 05 January 2015 UNIVERSITY WAKE-UP CALL: PETITION
DEMANDS CLOSURE OF MINING INSTITUTE VANCOUVER,
BC – Over 1000 individuals and civil society organizations
are signatories to a letter petitioning coalition
universities to dissolve the mining, oil, and gas think-tank
headquartered at UBC. Among
the signatories are professors Glen Coulthard (UBC), David
Suzuki (UBC, emeritus), Stephen Collis (SFU),
Stephen Brown (U. of Ottawa), and Boaventura de Sousa Santos
(U. of Coimbra), and author Naomi Klein. Many other
professors and hundreds of students at the coalition
universities join them. Additionally, hundreds more
community members, stakeholders, and public intellectuals
have added their names to the petition, including Hugo
Blanco, community organizer and editor of Peru’s Lucha
Indigena; Alberto Acosta, economist and former member
of Ecuador’s Constituent Assembly; and Uruguayan journalist
Raúl Zibechi. Funded
$24.6M by the federal government, plus roughly $21M more by
coalition universities and strategic partners, the Canadian
International Resources and Development Institute—CIRDI
(formerly known as CIIEID)—has received consistent
opposition by academics and civil society alike. Addressed
to the Presidents and Boards of Governors of UBC, SFU, and
École Polytechnique de Montréal, the petition specifically
lists a loss of academic freedom, biased representation and
conflicts of interest, lack of credibility and trust, and a
lack of accountability as the reasons to pull out of the
agreement with the federal government. It states that the
signatories do not want their universities “linked with an
industry currently being rejected by many communities in
Canada and around the world because of its destructive
impact on their lives and on the environment.” A project with
origins in the Prime Minister’s Office, in 2013 the
coalition of three universities signed an agreement with the
federal government to run the institute mandated to
intervene in developing countries’ “policy, legislation,
regulatory development and implementation, training,
technical assistance, and applied research related to their
own extractive sectors.” A
fundamental disconnect in CIRDI’s mandate, however, is that
these so-called developing countries’ own extractive sectors
are comprised in their majority by Canada-based
transnationals. Indigenous and non-indigenous communities,
and grass-roots organizations in solidarity with those
affected by extractive projects have long been calling for
an end to the impunity that Canadian companies have, and
demand mechanisms of accountability in Canadian legislation
to hold the companies accountable in our courts for abuses
committed abroad. Now
academics, alumni, rights-holders, and stakeholders across
Canada and in Latin America have made it clear to the
decision-makers at the universities that, rather than
attempting to overhaul a fundamentally flawed experiment, it
is now time to take the precedent-setting step of dissolving
CIRDI, advocating rather for research into the role and
impacts of Canadian extractivism abroad that is truly
independent from conflicted interests. The
letter states that “an appropriate institute would rather be
accountable to communities impacted by extractive projects,
and emphasize their rights to free, prior, and informed
consent, which includes the right to legislate against or
reject a given extractive project. The appropriate problem
to be addressed by such an institute is Canada’s
responsibility in resource extraction conflicts both here
and abroad, and the lack of accountability for Canadian
companies accused of abuses abroad.” Signatories
to the petition expect the Boards of Governors to write off
the sunk cost resulting from the 2013 decision and
ultimately to dissolve the Canadian International Resources
and Development Institute. – 30 – More
information: The student-run website stoptheinstitute.ca hosts
information on CIRDI, critiques, recommendations, an open
communiqué, and a blog with updates on the campaign to close
the institute. See also CIRDI’s own website, and
this March 2014 brief by
MiningWatch Canada on the new institute (at the time called
CIIEID). View
full text of the petition here: stoptheinstitute.ca/petition Contact
info: General
information: info@stoptheinstitute.ca Samuel
Stime (student at UBC) +1.604.831.3440 PARA SU
DIFUSIÓN INMEDIATA 5 de enero de
2015 LLAMADO A LAS
UNIVERSIDADES PARA TOMAR ACCIÓN: PETICIÓN PARA DISOLVER EL
INSTITUTO MINERO VANCOUVER, BC –
Más de 1000 individuos y organizaciones de la sociedad civil
han firmado una carta de petición para pedir que la
coalición de universidades en Canadá disuelva el instituto
minero, petrolero y gas que tiene su centro de operaciones
en la Universidad de British Columbia ubicada en Vancouver. Entre los
signatarios se encuentran profesores de la Universidad de
British Columbia incluyendo a Glen Coulthard, y profesores
de la Universidad de Simón Fraser como a Stephen Collis, el
profesor emérito David Suzuki, y la escritora Naomi Klein. A
ellos se suman signatarios notables de América Latina y del
mundo que incluyen al líder indígena y editor de la revista
Lucha Indígena de Perú, Hugo Blanco, el economista y
ex-miembro de la Asamblea Constituyente de Ecuador Alberto
Acosta, el periodista uruguayo Rául Zibechi y el conocido
profesor Boaventura de Sousa Santos de la Universidad de
Coimbra, Portugal. Financiado con
$24.6 millones del gobierno federal y alrededor de $21
millones por las universidades de la coalición y sus socios
estratégicos, el Instituto Canadiense de los Recursos
Internacionales y el Desarrollo - CIRDI (por sus siglas en
inglés, y antes llamado CIIEID) – ha sido objeto de
oposición constante tanto por académicos como de la sociedad
civil. La petición que
está dirigida a los Presidentes y la junta administradora de
la Universidad de la Columbia Británica, la Universidad de
Simón Fraser y la Escuela Politécnica de Montreal,
específicamente menciona que: la pérdida de la libertad
académica, la representación parcializada, conflictos de
interés, la falta de credibilidad, de confianza, y de
rendición de cuentas son las razones para salir del acuerdo
con el gobierno federal. Destaca que los signatarios ven
dañino los vínculos de universidades con una industria que
se encuentra rechazada por varias comunidades en Canadá y en
todo el mundo por sus impactos destructivos en comunidades y
en el medio ambiente. CIRDI es un
proyecto con orígenes en la oficina del Primer Ministro
cuando en 2013 la coalición de tres universidades firmó un
acuerdo con el gobierno federal para gestionar el instituto
con el mandato de intervenir en “las políticas, leyes,
desarrollo e implementación regulatorio, capacitación,
asistencia técnica e investigación aplicada relacionada a
sus propios sectores extractivos de los países en vías de
desarrollo.” Una incoherencia
fundamental en el mandato de CIRDI es que los sectores
extractivos de los llamados “países en vías de desarrollo” están
compuestos en mayoría por transnacionales basadas en Canadá.
Las comunidades indígenas, no indígenas, y organizaciones de
base en solidaridad con los pueblos afectados por proyectos
extractivos han hecho continuos llamados para tomar cartas
en el asunto y poner fin a la impunidad de las empresas
canadienses. Así mismo, han exigido mecanismos de rendición
de cuentas en la legislación canadiense para que dichas
empresas se hagan responsables en nuestras cortes por los
abusos cometidos en el extranjero. Ahora
académicos, ex-alumnos y miembros de la comunidad impactados
en Canadá y América Latina han dejado en claro a los que
toman las decisiones en las universidades que en vez de
intentar reparar un experimento irremisiblemente defectuoso
y dañino, es hora de establecer un precedente y disolver el
CIRDI y promover en su lugar investigación sobre el rol y
los impactos que tiene el extractivismo canadiense en el
extranjero y que sea realmente libre de conflictos de
intereses. La carta destaca
que “un instituto
apropiado debería rendir cuentas a las comunidades
impactadas por proyectos extractivos, y enfatizaría sus
derechos al consentimiento libre, previo e informado, el
cual incluye el derecho de rechazar cualquier proyecto
extractivo. El enfoque apropiado de tal instituto sería
sobre la responsabilidad de Canadá en los conflictos
causados por la extracción de recursos, tanto en Canadá como
en el extranjero, así como abordar la escasa rendición de
cuentas por las multinacionales canadienses acusadas de
alguna participación en abusos en el extranjero.” Los signatarios
de la carta de petición esperan que la Junta Directiva se
comprometa a disolver el Instituto Internacional Canadiense
de Desarrollo de Recursos. – 30 – Más
información: La página
web de estudiantes stoptheinstitute.ca contiene
información sobre CIRDI, análisis, recomendaciones, un
comunicado abierto y un blog con información actualizada
sobre la campaña para disolver el instituto. Vean también la
página web de CIRDI y este informe
de marzo de 2014 de MiningWatch Canadá sobre el nuevo
instituto (entonces llamado CIIEID). Ver el texto
completo de la petición aquí. Contactos: Información
general: info@stoptheinstitute.ca Samuel Stime
(estudiante en UBC) +1.604.831.3440 |